Resistente a los cambios bruscos de temperatura
Gracias a su bajo coeficiente de dilatación lineal, el vidrio borosilicato puede soportar sin problemas cambios bruscos de temperatura en un rango de 200 grados Celsius. Es decir, se puede verter agua caliente en un tubo frío sin ningún problema.
No reacciona con los líquidos
El vidrio borosilicato, en condiciones normales, no libera ninguna sustancia en los líquidos con los que entra en contacto. Por eso, este tipo de vidrio se utiliza también en la industria farmacéutica para la fabricación de ampollas y otros dispositivos médicos. Esto significa que el uso de tubos de vidrio es totalmente seguro y que el sabor de la bebida no se verá alterado.

















